Inicio > Cantos, Pascua > Himno a Cristo Luz

Himno a Cristo Luz

TE BENDECIMOS EN ESTA HORA,
OH CRISTO MÍO, VERBO DE DIOS;
LUZ DE LA LUZ SIN COMIENZO.
TE BENDECIMOS VERBO DE DIOS,
TE BENDECIMOS VERBO DE DIOS.

¡Te bendecimos oh triple luz de una indivisa gloria!
Has dominado las tinieblas,
has resurgido la luz resucitando de la noche.
Tú eres la eterna luz que ilumina nuestras vidas.
Tú eres la eterna luz que alboreas sobre el mundo.
Tú eres la eterna luz.
¡Te bendecimos Señor!

El hombre, que ha salido del agua bautismal o renovado su bautismo en la Vigilia pascual, vive la pentecostés pascual, los cincuenta días de fiesta, como tiempo de gracia, simbolizado en la vestidura blanca de su bautismo, que viste en la celebración eucarística. Es el tiempo gozoso de la mistagogia: catequesis sobre los «signos», gestos y palabras, experimentados en la celebración pascual. El OICA presenta «el último tiempo de la iniciación cristiana como el tiempo de la mistagogia», es decir, el tiempo «en que se consigue una más plena y fructuosa inteligencia de los misterios con la novedad de la catequesis y especialmente con la experiencia de los sacramentos recibidos» (n.38).[1]

            Esta catequesis se orienta a la iniciación a los sig­nos litúrgicos, constituidos por hechos, cosas, gestos y palabras, que introducen al neófito en la participación, mediante el Espíritu Santo, en el misterio salvífico de Cristo, que se da al hombre concreto en todo su ser, como espíritu encarnado en el mundo, dinámicamente inserto en la historia, en diálogo creador con los otros. La luz, la palabra creadora, el agua, el pan, el vino, el aceite, la asamblea, el canto…. revelan el misterio de salvación, «que evocan y realizan».[2] 

            Al comienzo de la Vigilia, al encender el cirio pascual con la luz nueva sacada del pedernal, el bautizado ha escuchado: «La luz de Cristo que resucita glorioso disipa las tinieblas del corazón y del espíritu». En vida se actualiza la luz de la creación, que como columna de fuego le guiará en el camino hacia el Reino. El sabe por experiencia que, por nacimiento, pertenece a las tinieblas, pero sabe también que Dios «le ha llamado de las tinieblas a su luz admirable» (1Pe 2,9). En el bautismo «Cristo le ha iluminado» (Ef 5,14) y de tiniebla que era ha sido transformado en “luz en el Señor” (Ef 5,8). La catequesis mistagócica se lo ilumina y el Espíritu que ha recibido en el bautismo se lo testimonia.

Emiliano Jiménez Hernández


[1]      OICA= Ordo initiationis christianae adultorum. Cfr. E. BARGELLINI, Catechesi e liturgia: é ancora attuale il metodo mistagogico dei Padri?, Vita monastica 116 (1974)37‑67;G. FRANCESCONI, Storia e simbolo, Brescia 1981;T. FEDERICI, La mistagogia della Chiesa. Ricerca spirituale, en Mistagogia e direzione spintuale, Milano 1985, p.162‑245;D. SARTORE, La mistagogia, modello e sorgente di spiritualità cristiana, Rivista liturgica 73(1986)508‑521;E. MAZZA, La mistagogia. Una teologia della liturgia in epoca patristica, Roma 1988.

[2]      Ibídem, n.115.

Anuncios
Categorías:Cantos, Pascua Etiquetas:
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: