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Yom Kippur, el día de expiación (1/3)

Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Yahvé. Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas; es estatuto perpetuo.(Levítico 16:30-31)

A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Yahvé. Ningún trabajo haréis en este día, porque es día de expiación, para reconciliaros delante de Yahvé… Estatuto perpetuo es por vuestras generaciones en dondequiera que habitéis. Día de reposo será a vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo. (Levítico 23:27-28,31-32)

En el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas; ninguna obra haréis. (Números 29:7) 

 Yom Kippur: Nombres, Temas y Frases

  1. Yom Kippur (el Día de Expiación)
  2. Cara a Cara
  3. El Día (o el Gran Día)
  4. El Ayuno
  5. El Gran Shofar (Shofar HaGadol)
  6. Neilah (el cierre de las puertas)

 Entendimiento del Servicio Sacerdotal en Yom Kippur

Levítico capítulo 16, específica que el 10 de Tishrei es el día en el que el sumo sacerdote conduce una ceremonia especial para purificar el templo y al pueblo. La parte central del ritual es cuando el sumo sacerdote  presenta un becerro y dos cabras como ofrenda especial. Primero, sacrifica al becerro para purificar el templo de cualquier impureza provocadas por los pecados del sacerdote y de su casa (Levítico 16:6). Luego, se echan suertes para escoger a una de las cabras y sacrificarla para purificar el templo de cualquier impureza provocada por cualquier pecado del pueblo de Israel en general (Levítico 16:7-8). Finalmente, se libera a la segunda cabra en el desierto y no se sacrifica, para purificar al pueblo. Sobre esta cabra cae la suerte por Azazel y es enviada al desierto (Levítico 16:10). Antes de enviar a la cabra, el sumo sacerdote impone manos sobre la cabeza y confiesa todas las iniquidades y transgresiones de los israelitas, cualquiera que fueren sus pecados, transfiriéndolos de esta forma a la cabeza del animal. Así, está escrito en la Torá: “…y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto”. (Levítico 16:20-22). 

 Azazel: El Chivo Expiatorio

La palabra en hebreo para chivo expiatorio es azazelAzazel era considerado como un tipo de satanás en el libro apócrifo de Enoc. Los pecados del pueblo, y por ende también el castigo merecido por el pueblo, eran puestos sobre la cabeza del azazel, el chivo expiatorio. Este llevaría sobre sí los pecados del pueblo y el castigo merecido. La figura del Azazel enviado al desierto es interpretado como la imagen de satanás, siendo lanzado al lago de fuego (Apocalipsis 19:20).

Veamos de cerca esta ceremonia descrita en Levítico 16:7-10. En Levítico 16:8, la primera suerte era “La Adonai” (por Yahvé). La segunda suerte era “La Azazel” (por el chivo expiatorio). El sumo sacerdote tomaba las dos suertes, una marcada como La Adonai y la otra como La Azazel, y las colocaba sobre la cabeza del respectivo animal, sellando de esta forma su destino. Se consideraba como una señal positiva cuando el sacerdote tomaba la suerte marcada La Adonai en su mano derecha; pero durante los 40 años anteriores a la destrucción del templo en el año 70, la suerte marcada La Adonai fue recogida por el sacerdote con su mano izquierda. En cualquier caso, los pecados del pueblo eran transferidos al chivo expiatorio (Levítico 16:21-22). Exceptuando los 40 años anteriores a la destrucción del segundo templo, la suerte La Adonai siempre apareció en la mano derecha del sacerdote y la suerte La Azazel apareció en la mano izquierda del sacerdote.

 Entendimiento Mesiánico

Dios dio esta ceremonia de las suertes durante Yom Kippur para enseñarnos que El juzgará a las naciones del mundo. 

      Jesús, durante su primera venida, figuró como un tipo de macho cabrío sellado como La Adonai. Él se dio a sí mismo como una ofrenda de expiación de pecados por nosotros, transfiriendo Dios todos los pecados del mundo sobre él (Isaías 53:1-6; 1 Corintios 15:3; Gálatas 1:3-4; Hebreos 2:17; 1 Juan 2:2; 4:10).

En la ceremonia de los dos machos cabríos, se consideraba que ambas cabras eran sacrificadas. Se ataba un listón rojo carmesí alrededor de los cuernos de la cabra sellada como azazel. En el momento preciso, se llevaba a la cabra a un risco en el desierto y se le lanzaba desde lo alto del risco. En relación con esta ceremonia, surgió una tradición muy interesante que es mencionada en la Mishná. Se ataba otro trozo de listón rojo en la puerta del templo antes de que la cabra fuera enviada al desierto. El listón se tornaba blanco en el mismo momento en que cumplía con su misión, señalando de esta forma que Dios había aceptado sus sacrificios y que los pecados habían sido perdonados. Esto se basaba en lo escrito en Isaías 1:18. Tal como se mencionó antes, el Mishná nos cuenta que durante los 40 años anteriores a la destrucción del templo, el listón dejó de tornarse blanco. 

Tomado del libro de Eddie Chumney, Las Siete fiestas del Mesías

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