Archive

Posts Tagged ‘número 4’

Simbolismo del número 40

3 abril, 2014 Deja un comentario

La palabra “cuaresma” deriva de CUARENTA, número correspondiente al conjunto de días que componen su duración. La exégesis bíblica establece una íntima relación entre el simbolismo de los números “4” y “40”.

El número 4

Pantocrator del Siglo XV

En el mundo clásico, el significado simbólico del número 4 se derivó básicamente de los cuatro puntos cardinales, las cuatro direcciones del viento y las cuatro estaciones del año.
El Antiguo Testamento usa el número 4 para simbolizar una totalidad o universalidad indefinida que tiene carácter de plenitud y que se refiere, fundamentalmente, al espacio, los cuatro ríos del paraíso que rodean las cuatro partes de la tierra, en clara alusión a la totalidad del mundo creado (Gn 2, 10ss); los cuatro carros tirados por caballos que expresan la omnipotencia de Dios efectiva en todas las direcciones (Zac 6,5), numerosas referencias a los cuatro vientos y a los cuatro puntos cardinales (Is 11,12; Jr 49,36; Ez 37,9,…)

Según estos datos, cuando en los evangelios aparece el número 4, habrá que preguntarse si también indica alguna totalidad. Este es el caso de los cuatro portadores del paralítico (Mc 2,3) que representan a la humanidad pagana que vive en el mundo entero o, según otras interpretaciones, la evangelización (cuatro evangelios) que acerca al hombre enfermo por el pecado hasta Jesucristo.

El manto y los ropajes de Jesús que representan su reinado espiritual, se dividen en cuatro lotes por estar destinados a la humanidad entera. Esta figura utilizada por el evangelista San Juan se relaciona con la transmisión del Espíritu de Elías a Eliseo mediante el cubrimiento con su manto (1Re 19,19s y 2Re 2,1-15). De esta forma expresa Juan que la unidad del Espíritu es indivisible -“la túnica (manto) era sin costura, de una sola pieza” (Jn 19,32s)-, pero el mismo está destinado a toda la humanidad: “tomaron sus vestidos con los que se hicieron cuatro lotes”.

El número 4 adquiere un evidente valor simbólico en otros puntos como los cuatro brazos de la cruz y los cuatro evangelios o la propagación universal del kerigma, prefigurada en los cuatro seres de la “Merkabá” (carro de fuego) de Ez 1,4-28

El número 40

El número 40 se indica para indicar una totalidad limitada, como por ejemplo:

  • El tiempo de una generación: cuarenta años de permanencia en el desierto (Nm 14, 34); cuarenta años de tranquilidad en Israel tras la liberación de los Jueces (Jue 3, 11.30), cuarenta años de reinado de David…
  • Un periodo de tiempo largo e intenso: el diluvio (Gn 7,4); la permanencia de Moisés en el Sinaí (Ex 24, 18); cuarenta años de duración del éxodo. También otros sucesos que repiten simbólicamente acontecimientos importantes: los cuarenta días del viaje de Elías; el ayuno de Jesucristo o los cuarenta días que permanece el Señor con sus discípulos después de la resurrección, periodos de tiempo todos ellos que se relacionan en mayor o menor medida con el Éxodo.

Queda patente con los ejemplos citados y otros de semejante significación, que el número 40 se usa como símbolo de un periodo limitado y concreto de tiempo no vacío de contenido, sino siempre referido a la prueba, al combate, al paso de una situación dada a otra nueva y a la manifestación y presencia de Dios.

En cierta manera se puede afirmar que el sentido bíblico del número 40 se refiere a la vida del hombre en el mundo y, por ello, la Cuaresma es considerada como un tiempo en el que se patentiza su realidad de pobreza y debilidad en lucha contra las tentaciones, desembocando en la redención pascual de Jesucristo resucitado y victorioso sobre la muerte.

La Cuaresma nos introduce en la Pascua de nuestro Señor.

Emiliano Jimenez Hernandez

Categorías:Cuaresma, Libros Etiquetas:
A %d blogueros les gusta esto: